El pasado 30 de junio finalizó con éxito RESILAND. Un ambicioso proyecto de investigación
aplicada que ha evaluado la eficacia de diversas técnicas de restauración para aumentar la
resiliencia frente al cambio climático y frenar la pérdida de biodiversidad en España.
Financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD), el proyecto se ha desarrollado entre julio de 2025 y junio de 2026. En este periodo se ha intervenido en sistemas forestales, agrícolas, riparios, periurbanos y mineros.
Metas alcanzadas
Se han alcanzado una serie de hitos en las cinco grandes áreas de actuación:
1. Bosques resilientes y biodiversos
A través de la silvicultura restaurativa, se han implementado modelos de gestión en más de 25 hectáreas de monte mediterráneo y plantaciones de coníferas en localizaciones como Campo de Montiel, Alcalá de Henares y Robledo de Chavela.
Los resultados demuestran que:
- las claras y los resalveos mejoran la madurez del bosque y dinamizan el secuestro de carbono, contribuyendo a la mitigación del cambio climático y a la regeneración natural.
Además, el uso de tecnología dron ha permitido monitorizar con precisión la evolución de estas masas forestales.
2. Agroecosistemas e innovación: biodiversidad al servicio de la agricultura
Se ha validado la importancia de la infraestructura verde y los elementos del paisaje para revertir la pérdida de biodiversidad sin comprometer la productividad agrícola.
Un hallazgo clave ha sido comprobar que los setos multifuncionales reducen la escorrentía un 32% más que las franjas herbáceas, siendo vitales para el control de la erosión.
La innovación también ha llegado de la mano de la genética. Mediante el análisis de ADN de guano de murciélago (metabarcoding) se ha demostrado científicamente el papel de los quirópteros como aliados agrícolas y forestales al consumir plagas de alto impacto económico como la polilla del olivo (Prays oleae) o la del brote del pino (Rhyacionia buoliana).
Colector de guano de quiróptero colocado bajo una caja-refugio

3. Oasis de vida en entornos urbanos y mineros
La renaturalización ha transformado espacios degradados en refugios de biodiversidad.

El «Jardín de Vida de El Peral» , en Valdepeñas, ha alcanzado un éxito de establecimiento de plantas introducidas del 88,7%.
Iphiclides feisthamelii fotografiadas en Jardín de Vida del Peral (Valdepeñas)
En la Gravera Ciempozuelos, la línea base de biodiversidad estudiada y los refugios instalados han aportado datos de gran interés. Se ha registrado la presencia de 134 especies de aves y una ocupación del 100% en las cajas-nido instaladas.
La consolidación de ambos espacios como reservorios estables de biodiversidad depende de un monitoreo continuo y una gestión adaptativa que permita mitigar presiones externas como los contextos socioculturales complejos en entornos periurbanos.
4. Ríos libres de invasoras y bosques de galería como estrategia de restauración agroecológica
En ecosistemas riparios, se ha ratificado que la técnica más eficaz para erradicar especies invasoras como el eucalipto y la acacia es la combinación de desbroce mecánico y aplicación localizada de herbicida.
En paisajes agrícolas mediterráneos, las plantaciones en el Dominio Público Hidráulico han superado el 87% de supervivencia, demostrando que la recuperación de los bosques de galería es plenamente compatible con la actividad agrícola.
5. Ciencia abierta, género y transferencia social
RESILAND ha trascendido el ámbito científico para convertirse en un motor de cambio social. A través del modelo de Living Lab (NavaLAB), se han realizado visitas guiadas y jornadas de voluntariado que han acercado el conocimiento técnico a la sociedad.
Además, el proyecto ha cumplido con su compromiso de igualdad, integrando la perspectiva de género mediante la colaboración con propietarias, asociaciones de mujeres locales y garantizando la paridad en el equipo investigador.
Visita con la Asociación de Mujeres “Club de Lectura Biblioteca Pública de Torre de Juan Abad” en la finca La Nava del Conejo.

Con la finalización de RESILAND, la FIRE aporta metodologías replicables para la Ley Europea de Restauración de la Naturaleza y consolida modelos de gestión que garantizan un territorio más adaptado, diverso y resiliente para el futuro.
Esta investigación ha sido financiada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico pero no expresa la opinión del mismo.




